Entre el 05 y el 08 de agosto, investigadoras e investigadores, dirigentes comunitarios y defensoras y defensores ambientales se reunieron en la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) para llevar a cabo el VI Congreso Latinoamericano de Ecología Política. El propósito de esta iniciativa, cuya consigna oficial era “La ecología política frente a los nuevos desafíos de la crisis civilizatoria”, consistió principalmente en analizar el funcionamiento, las ramificaciones y los impactos del modelo económico extractivista en América Latina, profundizando en casos de conflictos socioambientales en zonas tales como la Amazonía, los Andes y la Patagonia.
Los debates que se generaron fueron valorados positivamente por las y los asistentes. María Inés Rodríguez, investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales, Territoriales y Educativas de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y autora de la ponencia Trashumancia y extractivismo. Conflictos socioambientales por las huellas de arreo y los cercamientos hídricos en Neuquén (Argentina, 1999-2019), señaló: “Hay una postura muy receptiva y amigable por parte de los colegas, con la intención de que el conocimiento sea una construcción colectiva y crítica centrada en los temas de la ecología política”. Por otra parte, Rosa Alvarado, representante de las Rondas Campesinas de la región peruana de Cajamarca, hizo lo propio, indicando: “Estoy muy impresionada con las presentaciones y los temas. Prácticamente, sufrimos los mismos problemas en Latinoamérica. El extractivismo está arrasando donde le da la gana, y se mete donde quiere, sin que nadie le ponga un alto”.
En opinión de Raquel Neyra, co-coordinadora del Grupo de Trabajo de Ecologías Políticas desde el Sur/Abya Yala del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), el Congreso representó una forma de resistencia hacia condiciones políticas estructurales: “En el Perú es muy complicado [sostener espacios como el Congreso]. Se ha podido hacer porque estamos en la PUCP. Para mí era un reto frente a un país extremadamente extractivista, como muchos en Latinoamérica, abocado a la minería. En esta misma Universidad, las facultades de ingeniería a veces son financiadas por empresas mineras. Y era un reto también frente a un gobierno que es extractivista y que va a seguir siéndolo. Algunas personas me dijeron 'No voy porque tal persona es presidenta', y ahí es justamente donde más hay que luchar, cuando vienen ese tipo de problemas. Creo que no hay que dejarse amedrentar”.
Así, destacó la relevancia de los apoyos institucionales recibidos: “Personalmente, estoy muy satisfecha por el número de personas que han asistido, y por la acogida de la [Pontificia] Universidad Católica del Perú, que nos ha facilitado los ambientes, la técnica y el personal. También por el apoyo de la Fundación Heinrich Böll, de CLACSO y de la Universidad Pompeu Fabra para que esto haya sido posible”.
La oficina en Santiago de Chile de la Fundación Heinrich Böll estuvo representada por Rodrigo Astorga Hering, coordinador del programa Transición Socioecológica, y Matías Sepúlveda-Zurita, asistente de programa, los que participaron en las discusiones desarrolladas en los paneles sobre cambio climático, transición energética y otras temáticas afines. En particular, Rodrigo Astorga intervino en el bloque final de la primera jornada, aseverando que desde la oficina en Santiago de Chile de la Fundación Heinrich Böll seguirán “acompañando estas discusiones con la convicción de que no habrá una Transición Socioecológica Justa sin una Amazonía viva, diversa y con sus pueblos como protagonistas”. Estas palabras introdujeron la presentación de Marcelina Angulo, defensora ambiental, que enfatizó la relevancia regional del combate a la minería ilegal realizado por su comunidad en la Amazonía peruana: “Hay que pensar en el pulmón del mundo, ver el pulmón del mundo. Porque, al último, el problema es de todos”.