Política industrial verde y popular
Resumen ejecutivo
Durante décadas, la discusión latinoamericana sobre la economía se ha reducido exclusivamente a estimular la atracción de inversiones y a la implementación de políticas de redistribución. Si bien el ciclo progresista logró avances considerables en la lucha
contra la pobreza, particularmente aprovechando un contexto de altos precios de los commodities en el mercado mundial, esto significó la profundización de un modelo primario-exportador de carácter rentista, monopólico, ecológicamente destructivo, y además de bajo dinamismo tecnológico y baja capacidad de creación de empleo.
El objetivo de construir industrias nacionales y con ello generar condiciones estructurales de prosperidad para las mayorías, sin embargo, ha desaparecido del debate programático. Este documento ofrece una caracterización de la discusión internacional sobre el auge de la política industrial verde en el marco de la transición energética global, sintetizando la experiencia comparada y presentando la manera en que distintas estrategias de transformación industrial están siendo aplicadas de alrededor del mundo. El diseño e implementación de una política industrial verde en Chile, el documento argumenta, no solamente permitiría transformar la estructura exportadora del país, disminuyendo la dependencia de materias primas; fundamentalmente, permitiría ampliar las capacidades productivas de la economía nacional para potenciar sectores de mayor contenido científico-tecnológico, mayor capacidad de generación de empleo, y conectados con el despliegue de tecnologías limpias que reduzcan la presión sobre
ecosistemas sensibles.
El contexto de estancamiento económico y productivo en el que se encuentra Chile requiere de una imaginación de futuro que sea audaz y que aspire a superar el modelo primario-exportador que relega al país a una posición de fragilidad y subordinación en la economía mundial. El documento no solamente ofrece un diagnóstico del contexto actual, sino que identifica una serie de ejes y propuestas que podrían ser útiles para discutir una estrategia nacional de política industrial verde basado en una economía popular y democrática.
Chile cuenta con las condiciones materiales, ecológicas y de capital humano para poder dar un salto adelante y constituirse en una economía líder en la transición energética global. En particular, una política de coordinación industrial de esta naturaleza permitiría ampliar la participación del país en la cadena global del valor del litio y otros recursos estratégicos, impulsando
procesos industriales en sectores como el de la electromovilidad, la navegación, la producción de bienes de capital para energías renovables, la industria química, la agricultura y los insumos técnicos para otras industrias y sectores económicos.
El destino de Chile no es ser un mero proveedor de materias primas y energía para impulsar las transformaciones económicas de otros países.
Este documento, entonces, tiene como finalidad abrir nuevamente la pregunta por el futuro, planteando que no solamente es posible sino necesario transitar hacia un modelo económico basado en el conocimiento científico y no en la explotación de la naturaleza.