PIM 2017: "Si nuestras vidas no valen, ¡produzcan sin nosotras!"

PIM 2017: "Si nuestras vidas no valen, ¡produzcan sin nosotras!"

Creator: Coordinadora Paro Internacional de Mujeres. Creative Commons License LogoEsta imagen está bajo la licencia de Creative Commons License.

La brecha salarial, el rechazo a todas las formas de violencia y la exigencia de políticas públicas que garanticen los derechos humanos, son las principales reivindicaciones del Paro Internacional de Mujeres que este año congrega a millones de personas de todo el mundo y se realizará el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Más de 50 países de todo el mundo manifestarán su hastío hacia la estructura patriarcal que agrede y discrimina a mujeres y niñas a través de las violencias culturales, sociales, políticas y económicas. Esta acción internacional feminista, comienza a gestarse primero en Polonia en 2016, en el marco de una propuesta legislativa que buscaba penalizar casi en su totalidad el aborto en el país europeo. En la oportunidad, las mujeres vistieron de negro y abandonaron sus puestos de trabajo. En Argentina, para esas fecha, Lucía Pérez de 16 años, era drogada, violada y empalada por hombres en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires. Su asesinato ocurría mientras 70.000 mujeres ocupaban la ciudad de Rosario por el desarrollo del XXI Encuentro Nacional de Mujeres. Hubo movilizaciones y Ni Una Menos convocó a las mujeres a realizar un paro de una hora y vestir de negro también.

En enero de 2017, se producía la Women’s March en Estados Unidos en rechazo a la asunción de Donald Trump como Presidente de Estados Unidos. Se estima que sólo en Washington 500 mil manifestantes se dieron cita en contra de las misóginas declaraciones que emitió cuando era candidato. Las concentraciones se replicaron en otras ciudades e incluso en otros países, elevando la cifra a más de 1 millón de participantes.

Las acciones

Dentro de los principales ejes de acción definidos por la Coordinadora del Paro Internacional, está el llamado a las mujeres a ausentarse de sus labores, total o parcialmente bajo el lema "Si nuestras vidas no valen, ¡produzcan sin nosotras!”, pero también a usar prendas de color negro, boicotear a empresas y la publicad sexista, bloquear calles, no realizar labores domésticas, hacer huelga sexual, etc.

En Argentina, se realizaron esfuerzos para lograr alianzas con los sindicatos y realizar un paro general de actividades, pero finalmente no se concretó. Este año la fecha coincidió con la huelga docente programada para los días 6, 7 y 8 de marzo, por lo que el paro de mujeres quedó desdibujado dentro de este contexto. A este problema, se sumó el cuestionado liderazgo de las mujeres dentro de los propios sindicatos, que al estar bajo la sombra patriarcal sindical, en muchas ocasiones fueron los hombres los que tomaron la última decisión. "Nos está costando que los sindicatos respalden el paro y es justamente por la falta de participación de las mujeres en esos mismos gremios, en la conducción y en las mesas directivas. sin embargo, esta iniciativa está abriendo muchas discusiones y canales de diálogo dentro de los gremios, y eso es muy positivo para el movimiento", afirmó Lucía Sangiorgio, integrante de la coordinación del Paro Internacional de Mujeres, Argentina.

A pesar de estas dificultades, María de los Ángeles Roberto, también perteneciente a la coordinación del PIM Argentina, cuenta que "la plataforma de este paro internacional lo venimos trabajando desde octubre y cada vez se forman más asambleas en las distintas ciudades y pueblos. Además de las colectivas y organizaciones feministas, se han adherido muchas mujeres autoconvocadas e independientes, multiplicando el movimiento y realizando diversas actividades previas que manifiestan sus principales reivindicaciones".

Frente al contexto político en el que se lleva a cabo esta movilización, bajo el gobierno de Mauricio Macri, las organizaciones enfocarán sus consignas hacia él y al rechazo generalizado que existe en materia de derechos sexuales reproductivos- el presidente disolvió el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable- y a los masivos despidos principalmente en el sector público del país. "Desde que asumió Macri hay un retroceso general en la preservación todos los derechos, los de las mujeres y los de la ciudadanía. Un montón de empleados públicos que tenían como principal función prevenir la violencia fueron despedidos, por ende la situación se ha agravado muchísimo. La violencia avanza con mucha fuerza y se escuchan muy fuertes los discursos de odio y de desprecio. Cuando hay una legitimización de violencia por parte del Estado eso se contagia a la ciudadanía, por eso es fundamental que sigamos resistiendo, somos nosotras las que tenemos que poner el freno", agregó Sangiorgio.

Dentro de los principales reclamos para este año por parte de las organizaciones feministas argentinas, se encuentra el rechazo a la brecha salarial entre hombres y mujeres que es del 27,/% , la solicitud de reincorporación de todas las despedidas y despedidos, justicia para las mujeres víctimas de femicidio -en el año 2016 hubo 290 asesinadas y este año la suma ya asciende a 54 -, y la aprobación por parte del Congreso Nacional de la Ley de Aborto Legal , Seguro y Gratuito, entre otras demandas.

En Chile, organizaciones y movimientos feministas se concentrarán en distintos puntos del país y realizarán las acciones definidas en sus respectivas asambleas. “En Chile es muy difícil que se haga un paro laboral, porque las condiciones de trabajo de las mujeres son muy precarias, no todas cuentan con un trabajo formal o con contrato, por esta razón el llamado ha sido más flexible. Nuestro llamado se enfoca principalmente a que a través de las manifestaciones se demuestre que si las mujeres paran, el mundo no puede seguir caminando", explicó Soledad Acevedo de la coordinadora Ni una Menos-Chile.

Entre las principales banderas de lucha se observan el rechazo a los femicidios-. 52 asesinadas en el 2016 y 9 más 1 suicidio femicida en lo que va de año- y la exigencia de una ley de protección hacia las mujeres y niñas, el rechazo a la criminalización y persecución de las defensoras del territorio y el reclamo por la injusta la desigualdad salarial que según el Instituto Nacional de Estadísticas trepa al 31, 6%.

 Sobre el mundo laboral, Acevedo agregó, "en esta ocasión queremos unir la lucha antipatriarcal con una lucha anticapitalista, es por eso que tomamos el eslogan "si nuestra vida no vale, ¡produzcan sin nosotras!", es decir exigimos una igualdad salarial y un trato no sexista. La demanda principal es luchar contra todas las violencias machistas que existen y que nos afectan a todas".

Por su parte, en Paraguay las principales peticiones son el rechazo al despojo de los territorios de mujeres campesinas e indígenas a causa del extractivismo; a la discriminación salarial de las trabajadoras domésticas -el salario mínimo de las mismas es equivale al 60 % del salario mínimo vigente; al repudio al acoso sexual y a la desigualdad en los ingresos cuya diferencia se eleva al 70% y al asesinato de mujeres en manos de hombres, que en 2017 ya suman 11.

En este contexto, Rossana Mendoza, activista feminista paraguaya, explicó en una entrevista brindada a radio Ñandutí que "en Paraguay sabemos que es muy difícil que todas las mujeres puedan parar por no tener un respaldo sindical fuerte. Bajo estas circunstancias, nosotras estamos trabajando con distintas organizaciones del país porque nuestro objetivo es que hasta en los lugares más recónditos, existan por lo menos dos mujeres que digan: "hoy me sumo, dejaré de cocinar, haré un cartel, haré una foto, pararé por un rato".

Previo a este 8 de marzo, las mujeres se concentraron por dos hechos de violencia machista. El 24 de febrero, Día Internacional de la Mujer Paraguaya, frente a la Catedral de Asunción porque la institución encubrió a un arzobispo acusado de acoso sexual. La segunda, el 2 de marzo pasado, porque un docente fue reelecto como integrante del Consejo de la Magistratura a pesar haber sido denunciado por el mismo delito.

Uruguay, el emblemático país del Cono Sur reconocido mundialmente por algunos avances legislativos en el ámbito de los derechos sociales, a diferencia de sus vecinos, para este Paro Internacional no sólo han adherido organizaciones feministas, sino también, el movimiento sindical.

"Por primera vez en la historia, en la dirección nacional de nuestra central sindical se discutió la oportunidad de convocar a un paro general de hombres y mujeres en reclamo a la falta de cumplimiento de derechos humanos y por la cantidad de femicidios que existen en Uruguay. En este año llevamos 8 compañeras asesinadas. Frente a esta situación, la secretaria de Género llevó la discusión a la máxima autoridad sindical y se resolvió convocar a un paro a partir de las 16 horas en el país”, afirmó Milagros Pau, responsable de Secretaría de Género, Equidad y Diversidad del PIT-CNT.

Además, Pau agregó que “para nosotras y nosotros el derecho al trabajo, al ascenso y a la designación de funciones no puede ser un tema de género sino que tiene que ser de preparación igualitaria para todos. En ese aspecto levantamos el derecho al trabajo fundamental y el derecho a un trabajo digno con seguridad social e igualdad de oportunidades".

Entre las demandas uruguayas se encuentran: contar con presupuesto para combatir la violencia contra las mujeres haciendo foco en la atención, la prevención y el acceso a la justicia; tener servicio legales de aborto seguro , tener políticas que eliminen la brecha salarial, cuyo número asciende al 28%, promover de la corresponsabilidad de hombres y mujeres en las tareas de cuidado.

Este 8 de marzo, será distinto a otros años. “Este movimiento de mujeres, este momento de unidad internacional, trasciende por mucho a todos los gobiernos locales. La fuerza que estamos construyendo es un hecho más grande que busca una reforma mucho más profunda. Tiene que ver con desarmar las estructuras que nos despojan de nuestros derechos y de recursos”, afirmó desde Argentina, Sangiorgio (PIN).

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